La destrucción ocasionada por el sabotaje pudo ser constatada por los peritos al analizar los restos de la aeronave hallados en el mar. Foto: Archivo

Las huellas del agravio

Con información de la CIA, guardada por casi tres décadas, quedó claro que el gobierno norteamericano había conocido con anterioridad de los planes terroristas y pudo haberlos evitado. Anuncios